VERACRUZ.— El puerto jarocho vive con fervor las festividades del Día de Muertos. Entre música de danzón, cempasúchil y una monumental catrina de casi doce metros de altura, el Centro Histórico de Veracruz se ha convertido en el punto de encuentro favorito de locales y turistas.
Una guardiana imponente en el corazón del puerto
El Zócalo de Veracruz luce completamente transformado. La pieza central de esta celebración es una majestuosa Catrina de casi 12 metros de altura, cuya imponente presencia domina la plaza y se ha consolidado rápidamente como el principal imán fotográfico para quienes visitan el puerto turístico durante esta temporada.
A unos pasos de ahí, las jardineras rebosan de vibrantes flores de cempasúchil, mientras que la fachada del Palacio Municipal resplandece con iluminación artística y motivos alusivos a los Fieles Difuntos. Como toque especial, una catrina jarocha asoma desde el balcón presidencial, dando la bienvenida a los visitantes.
Tradición, música y baile en el Zócalo
La celebración no es solo visual. La noche de este jueves, el corazón del puerto cobró vida con las notas tradicionales de la Banda Municipal, cuyo concierto al aire libre encendió el ambiente festivo e invitó a numerosas parejas a disfrutar de una tradicional pieza de danzón bajo las luces del Zócalo.
La fiesta continuará este fin de semana. Para este viernes, se espera la llegada de artesanos provenientes del Pueblo Mágico de Xico, quienes serán los encargados de instalar un impresionante tapete monumental de aserrín de unos 80 metros de longitud a lo largo del corredor de Zamora, añadiendo aún más color y arte efímero a las celebraciones de la temporada.
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